viernes 5 de febrero de 2010

Un breve despertar

Ya está otra vez ahí esa algarabía. Como cada año, turbando mi sueño. Logra lo que casi nunca consiguen los comentarios apagados de los visitantes, las carreras de los niños, los chascarrillos de los graciosos, «tonta ella, tonto él…»
Abro los ojos lentamente, con esfuerzo. No es fácil, amigo, separar tus párpados cuando son de piedra. Miro a mi derecha y ahí está ella. Sigue durmiendo, no tiene el sueño tan liviano como yo.
No es que me importe esta interrupción. Son siglos de siesta, amigo, y al fin y al cabo siento curiosidad por ver en qué se está convirtiendo todo esto.
Me incorporo. También me cuesta pero ya me noto más ligero. Me asomo despacio. Que nadie me vea, reconocerme le podría suponer a alguno un buen susto. Ah, sí. Ahí están, divirtiéndose. Qué curioso que de tanto dolor pueda nacer el festejo. Pero, un momento…, ya no es lo mismo. Algo ha cambiado. Lo noto. Me fijo más en los detalles, veo las caras de la gente, oigo lo que dicen y casi hasta lo que piensan. Respiro este nuevo aire con olores que no conozco. Me resguardo en esquinas que antes no estaban ahí.

No me gusta. No. Definitivamente no me gusta. ¿Qué es esto? ¿Qué tiene que ver conmigo? ¿Y con ella? ¿Y con ambos? ¿Qué vende esta gente? ¿Acaso me venden a mí? O peor aún: ¿es que la están vendiendo a ella? Ah, si tuviera aquí mi espada… No, no... Claro, la espada no. A veces olvido que ha pasado tanto tiempo... Ahora las cosas no son iguales. Ni las personas, por lo que veo. Y es que no reconozco a nadie y, lo que hace un momento me habría parecido más raro: no creo que nadie finalmente me reconozca a mí. Así pues, me muestro. Paseo despacio y miro a los ojos de la gente. Ellos también me miran, pero está claro que no me ven. No captan mi ira ni mi tristeza. Es evidente: no saben quién soy. A la mayor parte de ellos ni siquiera les preocupa, y otros no han llegado a comprender nada. Madre mía, ahora entiendo lo que debió sentir Nuestro Señor antes de sacar a cintarazos a todos aquellos mercaderes de su templo…

Esto no va conmigo. No va con ella. Qué pena.
Regreso. Vuelvo a mi oscuridad templada. Ella sigue durmiendo. No la despertaré. No le diré nada, es mejor así. Seguirá tranquila otros ocho siglos. O los que se tercie. Me dejo caer y tiendo la mano. Tú no notarías nada, amigo. Quizá fueras capaz de percibir la proximidad de la piedra, fría y dura, pero nada más allá ¿O sí? ¿Serías tú capaz de sentirla a ella, o harías como todos estos titiriteros de ahí fuera? Yo sí la siento cerca, ¿sabes?, como debe ser. Y en silencio mucho más. Ah, si no fuera por ese ruido… Shhhhh…. Sigue durmiendo, amada mía. No es nada, no hagas caso. Sólo unos feriantes montando escándalo. Nada que nos importe. Duerme. Duerme. Yo también duermo.

viernes 29 de enero de 2010

Mis impuestos, para las garrapatas


El Gobierno recortará 50.000 millones del gasto público en los próximos tres años (fuente: www.20minutos.es)


Genial. De momento a mí me han subido tres puntazos de retención y me amenazan con retrasar la edad de jubilación. Albricias.

No es que me queje con mucha vehemencia. Vale, si la cosa está mal, todos tenemos que apretarnos el cinturón. En fin, mi formación estóica me empuja a encajar el golpe con elegancia. Pero no dejo de preguntarme a qué espera el Gobierno (este y el que le suceda, que ya se ve venir que será del otro tiro) para acabar con la mierda de economía sumergida que chupa gran parte de lo que los demás aportamos.

Porque resulta muy fácil desangrar siempre a los mismos, a los que vamos con las cuentas claras, pero cojones, que hace poco leí que sobre el 25% de la economía española es "negra". Ya no voy a decir nada de subvenciones a ciertos sectores obedeciendo a motivos más bien populistas. Es que tenemos a los vampiros caminando entre nosotros, a montones, por la calle. No sé, supongo que resultará muy difícil preparar una legión de inspectores de Hacienda, de Trabajo, de Sanidad, etc. que acaben con todos los parásitos que viven del cuento.

Un ejemplo: sé de un tipo que con apenas cuarenta tacos se buscó la vida para gozarse una jubilación psicológica. Guardia civil era (o seguirá siendo, supongo, al menos cuando lo paren sus excompañeros en la carretera por pasarse con las "cervecicas"). El caso es que el tipo no se corta un pelo en estar todo el puto día de juerga notoria y llevar a cabo mil y una actividades totalmente incompatibles con lo que cualquiera de nosotros entendería por una "incapacidad psicológica". Actividades que yo le sufrago, por cierto, y le voy a seguir sufragando con más dinero merced a mi estupenda retención en el IRPF y durante más tiempo gracias a ese superesssstupendo retraso en mi jubilación. Dineritos que algunos sudamos y que van a parar a la pensioncita que esa garrapata se ha currado. Es un ejemplo, y como el de este vividor hay muchos. Y se me caen los cataplines al suelo cuando me doy cuenta de que esta clase de gentuza no se esconde. Al contrario, se vanagloria de ello. Y no pasa nada. Esto es Jauja. A arreglar España yo y cuatro más. Si ya lo decía "Carlos" comentando el asunto "Cortadillo": con semejante ciudadanía, ¿qué podemos esperar de nuestros gobernantes?

jueves 28 de enero de 2010

Diferencias entre MAÍZ y MAZORCA




Hoy hay clase, niños. Etimología.

Atentos los hijoputillas de los chicos del maíz, que esto les interesa.

A modo de introducción: el maíz es un cereal importado de América. Esto quiere decir que en Europa no se podía consumir maíz hasta después del descubrimiento de América. La palabra «maíz» en sí también es americana, así que tampoco podemos verla hasta después de 1492. A grandes rasgos creo que queda claro. Hasta un almogávar de Teruel entendería esto. De hecho creo que hasta aquí lo tienen bien entendido.

Vale, seguimos. Y seguimos con la palabra «mazorca». «Mazorca» no es una palabra americana. Deriva del árabe māsûra. Supongo que no será difícil comprender que un término así entró a formar parte de nuestra lengua antes de dedicarnos a la importación de maíz. Aunque joda, vamos. En este instante los supermedievalistas vestidos con pieles de conejo, incapaces de atarse los zapatos sin babear pero muy dados a rebatir la Historia como si fueran catedráticos, estarán preguntándose de qué coño eran las mazorcas antes de 1492. Dicho de otro modo, estarán patidifusos sospechando que debe haber algún dato que se les ha escapado. ¿Será posible, con lo listos que son ellos y el pedazo de asesor especialista en bragas medievales que tienen por ahí?

Pues hijos míos, Teruel era zona de consumo de cereales a principios del siglo XIII, pero evidentemente no se consumía maíz, sino otros productos de la naturaleza como el panizo o el mijo. Y ojo con las tentaciones de descojone con la palabra «panizo», que esa no deriva del Árabe, sino del Latín. Y por muy en los cojones que se le ponga al Desuellaconejos que el castellano no deriva del Latín, «panizo», palabra española, deriva de «panicium», palabra latina. Y de ahí sacamos nosotros otros términos como «panocha», que seguro que habréis oído. Y espero que no penséis que los romanos se inventaron un término en la antigüedad para esperar a que Colón descubriera América y se lo pudieran aplicar a algo, ¿no?

domingo 3 de enero de 2010

Cortadillo

Este tío mola un huevo, por eso lo meto en la cazuela.
Joder, si es que sólo le falta ponerse un capacete de cuero y ya lo tiene todo.

No conozco mucho de él, la verdad. A veces, de pasada, he visto en la tv alguna intervención suya en el programa de la Griso. Pero chico, es que lo poco que sé es de juzgado de guardia. El colega tiene unos aires de investigador de la hostia, y le he visto haciendo «interrogatorios» en directo con un deje «anda-venga-que-a-mí-no-me-la-das-suéltalo-todo». El tipo resuelve cualquier tipo de crímenes y desmanes tirando de sus fuentes supersecretas osssea de verdad, y dejando a la altura del betún a toda cuerpo policial como quien se fuma un puro, que lo que no entiendo es cómo no lo han nombrado ya Secretario de Estado de Seguridad, porque a su lado los investigadores de la Policía y la Guardia Civil son unos pamplinas. El colega es consumado experto en dactiloscopia, balística forense, delitos informáticos y ciencias del comportamiento entre otras cosas. Pero vamos, tampoco es eso tan nuevo. Anda que no están las televisiones llenas de presuntos «investigadores» que conocen los secretos más oscuros de la Humanidad. Lo que mola de éste es que además ha escrito un libro. Joder, que igual hay gente que hasta lo compra y todo. Y lo que es peor: ¡tal vez alguien lo lea!
Sí, sí. Top Secret se titula. Va de los rollos esos que quitan el sueño a los habituales de los programas de «investigación periodística», o sea, lo del caso Malaya, las querellas entre famosotes y todas esas pijadas.
Evidentemente no he leído el libro ni pienso hacerlo. Pues anda que no tengo por ahí prospectos de medicamentos sin tocar… Vamos, es que tiene que ser la hostia.
Ja, ja… Recuerdo la primera vez que este tío, al que me he enterado que llaman Cortadillo, me llamó la atención. Fue una mañana, y hablaban, creo, de cómo los carteristas trabajaban en plena calle. Ya sabéis, uno de esos reportajes de cámara medio oculta en la que se ve a las lagartas levantando carteras en la estación del metro y todo eso. El colega este, Albert Castillón, después de describir todos los pormenores sociológicos y trucos de oficio (ejem), va y suelta «para toda España» la recomendación a las víctimas de que jamás denuncien estos delitos como hurtos cuando los sufran: lo que deben hacer es mentir en la comisaría y denunciar un robo con violencia o intimidación, porque así pueden recibir indemnización del Seguro. O sea, el Cortadillo este estaba INDUCIENDO A LAS VÍCTIMAS A COMETER ELLAS UN NUEVO DELITO, que es la simulación de delito.

Menuda joya tiene la Griso. Esta mujer se está ganando el cielo.



jueves 31 de diciembre de 2009

El cortel de la Cruz de la Victoria y otras chorradas

Ah, Asturias… Sin duda la tierra más bonita de España. Qué recuerdos.

Hoy vamos a echar a la cazuela la Cruz de los Ángeles, una de las reliquias de la catedral de Oviedo. Qué bonita ciudad, Oviedo. Qué casco antiguo, y qué majo el Naranco. ¿Y las ardillas del campo San Francisco? Pizpiretas ellas.

A lo que vamos, que hoy tocan risas. Para empezar vamos a establecer la diferencia entre las dos cruces más famosas del tesoro catedralicio. Fijémonos bien. En primer lugar pondré la Cruz de la Victoria. Es esta:





Y aquí viene la Cruz de los Ángeles:




¿Podemos ver las diferencias? Biennnnn. A continuación centrémonos en el camafeo central del reverso de ésta última, la Cruz de los Ángeles. Repito, es el camafeo de la Cruz de los Ángeles, no el de la Cruz de la Victoria. Aquí está el camafeo:




La joya representa, en eso está de acuerdo todo el mundo, el busto de una mujer vista de perfil. Está tallado en ágata y se aprovechan tres capas del material para dar policromía al conjunto. Normalmente se ha dicho que se trata de una joven campesina que vacía un odre, aunque también he oído decir que se trata de la diosa Diana. No sería muy de extrañar, pues hay otras representaciones paganas clásicas en la cruz. Hasta aquí bien, pero mira por dónde, chafardeando por esos foros supermedievalistas de Dios he encontrado una cosa superchuli de la muerte. En primer lugar hay que saber que el camafeo, que hasta ahora estaba, como he dicho, en la Cruz de los Ángeles, está desde hoy en la Cruz de la Victoria. Pero espera, que hay más: resulta que los grandes investigadores medievales de la Hostia en verso dicen que la figura del camafeo podría ser alguien que sujeta un cortel. Además relacionan el cortel con el signo con el que el enemigo será vencido (HOC SIGNO TVETVR PIVS. HOC SIGNO VINCITVR INMICVS). No, si ya sabía yo que ni Bruce Willis, ni Stallone, ni Will Smith ni hostias: serán los almogávares los que acaben salvando el mundo.

Es que un cortel, para que nos entendamos rápido, es un cuchillo almogávar. Esto, para las mentes preclaras y precisas que no se cansan de examinar documentos, consultar a catedráticos y todo eso, es algo así como una hachuela de carnicero. Esto nos coloca ante una representación prerrománica de un almogávar sujetando un cortel. A tomar por saco los estudios de los asturianos, pobrecicos ellos. Me pregunto cuánto tiempo pasará antes de que, desde el gabinete de estudios medievales almogávares tecagasporlasbragas, se empiece a relacionar la cruz patada de la Victoria y el camafeo trasplantado con la flor de lis y a ésta con la presencia almogávar entre las tribus australopitécinas cátaro-patagonias. Y espera, que si no aprovechan la bandera de Asturias y nos largan una teoría sobre el parentesco genético entre los astures que se ponían chulitos con los romanos y los macarras de Mad Max III.

Por cierto, el camafeo en cuestión desapareció en 1977, durante un expolio en el tesoro, y no volvió a aparecer. Igual los doctores almogavarianos podrían dirigirse a los artesanos que reprodujeron la pieza y preguntarles por qué tallaron un cortel almogávar. Mira que bien, para una vez que se puede recurrir a fuentes primarias…

Pues eso es lo que hay. En próximas entregas examinaremos la rara escena hallada en el Beato de San Chorrilargo, en la que se ve a un miembro de la guardia real aragonesa pidiendo el pasaporte a San Jorge tras la batalla de Alcoraz. Que está el tema de la inmigración jodido y el santo ese a ver de dónde coño ha venido sin visado ni hostias. Por menos de nada nos montan una huelga de hambre en Loarre.


Adenda del tres de enero especialmente dedicada a Alf: Bien, hombre. De humanos es errar y de sabios corregir. Pero recuerda, antes de que al gurú supremo le empiecen las alucinaciones con cruces patadas, transfiguraciones y corteles, que el dichoso camafeo no es romano. Es asturiano, concretamente de los años setenta del siglo pasado.

Feliz año nuevo




domingo 27 de diciembre de 2009

Rime of the Ancient Mariner

Y hala, a predicar con el ejemplo.

Desde adolescente me gustan los Maiden. Eran de mis favoritos en los tiempos de heavy de pastel, con la eterna lucha con mamá por que me dejara crecer un poco más el pelo y el (perdido de antemano) combate por esa dichosa guitarra eléctrica.



Año ochenta y tantos. Asistía yo a tercero de BUP, curso que sonará a chino a los chavales de hoy en día, cuando Iron Maiden publicó su Powerslave, un LP de los buenos, con temazos irrepetibles. Como era tan buen estudiante me dediqué a pintar a lápiz de grafito la portada del disco en mi pupitre del Francés de Aranda. Además me sentaba en primera fila. En fin.

Uno de los temas del disco era Rime of the Ancient Mariner. Los Maiden es que eran así: mientras otras bandas se ponían pesadísimas con la contaminación, lo de la OTAN NO y otras pijadas, Iron Maiden te cogían un tema épico o mitológico y te hacían un pedazo de canción. Ahí los tenías, con dos cojones, mientras nuestros grupos españoles se esforzaban en parecer lo más guarreras que pudieran, los Maiden les cantaban a sus héroes de la Segunda Guerra Mundial, como en Aces High. No era nuevo: ya con The Trooper habían tocado el tema de la Guerra de Crimea, habían parafresado el libro de La Revelación con The Number of the Beast o habían tirado de mitología griega con Flight of Icarus.

Rime of the Ancient Mariner era una canción basada en una obra del poeta inglés romántico Samuel Taylor Coleridge, traducida al Español como la Leyenda del Viejo Marinero, una historia genial que enlaza en cierta forma con la del Judío Errante. La canción cuenta cómo el marinero comete un pecado nefando y se atrae una maldición ancestral que alcanza a toda la tripulación de su buque. El castigo es tremendo, y la descripción de los Maiden a través de la voz de Dickinson genial. La forma en que La Muerte se acerca al barco y reta al protagonista, la eterna partida de dados, la acusación en los ojos muertos de los tripulantes. El tema dura casi un cuarto de hora, y las guitarras remedan a la perfección el momento de calma chicha que precede a la tempestad. Enseguida relacioné la canción con un grabado de Doré que había en uno de los tomos de La Aventura del Saber (sí, esa enciclopedia de tapas rojitas que casi todos teníamos en casa). El grabado, buenísimo como todos los de Doré, presentaba al viejo marinero jugando a los dados con la Muerte. Una pasada.



Tanto me impresionó esta canción que, con el tiempo, compré (en la Casa del Libro de Madrid) una versión bilingüe del «Baladas Líricas Inglesas» de Coleridge y Wordsworth. Así pude comprobar que era cierto lo que se decía: que los Maiden habían sido celosamente rigurosos con el poeta inglés, y que incluso habían respetado fragmentos completos del poema en su canción:

Day after day, day after day,
we stuck, nor breath nor motion;
as idle as a painted ship
Upon a painted ocean.



Water, water, everywhere,
and all the boards did shrink.
Water, water, everywhere,
nor any drop to drink.




Dejo los links de este tema en directo en Chile (está en dos partes por la duración de la canción). Ahí ya se ve talluditos a los Maiden, aunque siguen tan rockeros como siempre. El tema está subtitulado en Español aceptablemente bien, aunque no coincido en algunas palabras.

http://www.youtube.com/watch?v=adlFjJq7Y5k

http://www.youtube.com/watch?v=cIzvALkQUuo&NR=1

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